sábado, 5 de marzo de 2016

Leonardo de Figueroa






San Luis





Si preguntáramos en Sevilla a la gente si les suena el nombre de Leonardo de Figueroa, seguramente la mayoría diría "ni idea".
San Telmo

Pero si hiciéramos una ruta turística para enseñar la ciudad a alguien, nos encontraríamos la presencia de Figueroa hasta en la sopa.
 
El Salvador

Relación de algunas de las obras más importantes en que participa: Palacio de San Telmo; Iglesia del Salvador; Iglesia de San Luis de los franceses; Iglesia de la Magdalena: Hospital de la Caridad; Hospital de los Venerables; Claustro grande del Museo de Bellas Artes; Claustro del Convento de San Acacio (Labradores) Capilla Sacramental de Santa Catalina...

Hospital de la Caridad

Adjuntamos un artículo del del Catedrático de Arte Teodoro Falcón en el que sintéticamente sitúa la transcendencia de este arquitecto o maestro de obras barroco -como se les llamaba- para el patrimonio sevillano. Importante su mención a las obras que se atribuyen a Figueroa sin serlo.


Seguramente desde el punto de vista cultural y turístico Sevilla podría rentabilizar mucho mejor la figura y obra de Leonardo de Figueroa En cualquier caso cuando veáis algunas de estas joyas arquitectónicas acordaros de este genio.

Museo de Bellas Artes

Antiguo Convento de San Acacio

La Magdalena

Santa Catalina

Hospital de los Venerables

En la pila del pato mi arma tu mas citao...



 El pato más famoso de Sevilla...y la pila más viajera



Cuando estaba en la Alameda


En la Plaza de San Francisco




En el Prado de San Sebastián


Algunas obras del arquitecto José Galnares Sagastizabal


Calle Adolfo Rodríguez Jurado


Estas son algunas de las obras del muy relevante arquitecto sevillano José Galnares Sagastizabal (1904-1977).



Arquitecto post-regionalista, estudió en Barcelona y optó por un paradigma constructivo más próximo al racionalismo

Plaza Nueva

Edificio Elcano

El antiguo Hotel América Palace





Estas viviendas situadas junto a los Juzgados del Prado fueron originalmente un hotel para la Exposición Iberoamericana de 1929. Su arquitecto; el malagueño Fernando Guerrrero Strachan. El hotel se construyó condicionado a su reconversión en viviendas


Según la web del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico:

"En la fachada, se empleó un estilo regionalista con intención de aproximarse a su versión sevillana. No obstante puede reconocerse ciertas injerencias historicistas con motivos tomados del plateresco. Son la cerámica y la cerrajería en hierro forjado los materiales y elementos constructivos encargados de reconducir el edificio hacia el regionalismo sevillano. El uso singular de hotel tiene también consecuencias en la composición de la fachada, con grandes miradores terminados con cubiertas de tejas y grandes aleros sobresaliendo"




El antiguo Hotel Eritaña



Otro edificio que fue también hotel para el 29, reconvertido después en el benemérito Cuartel de Eritaña. En la historia de la (conservadora) arquitectura sevillana esta obra de 1.928 del arquitecto Gabriel Lupiañez Gely es todo un hito.

Esto nos dice la web del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico:


"Ejemplo paradigmático del primer racionalismo en Sevilla, Eritaña asume los más importantes valores de la arquitectura moderna en una edificación coetánea a los Hoteles Alfonso XIII y América Palace y tan diferente a ellos por la cultura arquitectónica de su autor. Su carácter de gran edificio lo hace único en la Sevilla que tímidamente comienza a asumir los presupuestos del Movimiento Moderno, juntamente al Mercado de la Puerta de la Carne en los edificios públicos, la Auto Ibérica en los edificios comerciales del centro histórico, el Anatómico Forense en los dotacionales y la Casa Duclós en el terreno de lo residencial. El gran edificio se resuelve con un cuerpo de base, al que se superponen los diferentes pisos en los que las ventanas rectangulares repiten su modulación incansable, la misma que retoma la última planta, que hace las veces del capitel del orden clásico, coronando con cornisa y pretil la parte superior del edificio...”


El Gran Garaje Hotel




Otro caso de benemérito hotel del 29, reconvertido tras el certamen en Cuartel picoleto: El Cuartel del Sacrificio (no porque sacrificaran a nadie, aunque imagino que palos hubo muchos) sino por el nombre de la plaza donde se encuentra.



El hotel se llamó Gran Garaje Hotel y su singularidad consistía en que había habitaciones tanto para los automóviles (planta baja) como para los huéspedes (planta primera)


A mí me recuerda a los moteles de carretera de las películas americanas o los autocines, aunque en la Sevilla de los años 30 los automóviles eran un auténtico artículo de lujo (imagino que sus dueños querían tenerlos a buen recaudo)

La primera foto resulta engañosa ya que lo que se conserva en la actualidad de aquel hotel es un simple paño de fachada integrado en un edificio de nueva planta (destinado a inserción sociolaboral de personas con discapacidades físicas)

El arquitecto fue el afamado José Espiau y Muñoz, miembro del tridente de arquitectos regionalistas (Aníbal González era un Messi; y Espiau y Talavera Suarez y Neymar)


Otro fue el más famoso hotel de Espiau... pero eso es ya otra historia 

El antiguo Hotel Triana








En Triana también se promovió un hotel para la Exposición del 29, con qué mejor nombre que Hotel Triana. Situado entre las calles Clara de Jesús Montero y Manuel Arellano, su arquitecto fue Francisco Javier de Luque y López y se construyó entre 1927-29, de estilo regionalista.


Por avatares de la vida, el edificio no pudo destinarse a hotel y se transformó en un singular patio de vecinos. El edificio ha atravesado situaciones muy diversas hasta casi ser declarado en ruinas. El Ayuntamiento de Sevilla lo adquirió y evitó su demolicion. El inmueble ha sido declarado Bien de Interés Cultural.








El patio interior del edificio es utilizado como escenario y patio de butacas de diversas actividades culturales de Triana y de la Bienal de Flamenco. Las dos primeras fotografías fueron tomadas en fechas muy recientes (por desgracia en un día muy nublado), la tercera es una hermosa fotografía histórica facilitada amablemente por Antonio Rivas y la última es de la Bienal.