martes, 17 de junio de 2014

Antigua fábrica de la Compañía Catalana de Gas y Electricidad; La Catalana de Gas

¡¡¡Nueva entrada en el blog: El mudéjar turolense visto por un sevillano!!!

      En la avenida Cardenal Bueno Monreal de Sevilla se encuentra un centro deportivo municipal, pero de gestión privada, conocido por Gallisport. También se le llama la "Catalana", por haber formado parte ese edificio de la antigua Fábrica de la Compañía Catalana de Gas y Electricidad.

   Era aquella una factoría de grandes dimensiones y diversas edificaciones, de las que hoy se conservan tres edificios, todos de titularidad municipal: además del referido centro deportivo la sede de la Junta Municipal y Policía Local del Distrito Sur en la calle Jorge Guillén y el centro cívico "Torre del Agua" en la plaza de Vicente Aleixandre.

      El Catálogo periférico del Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla de Sevilla (referido a edificios protegidos fuera del conjunto histórico declarado) otorga protección urbanística de grado "C" a estos tres edificios:


         La fábrica fue construida entre 1912 y 1915 bajo proyecto del arquitecto Aníbal González. Según se recoge en la base de datos del Patrimonio inmueble de Andalucía:


La construcción de esta central eléctrica y fábrica de gas a principios del siglo XX, significa para Sevilla la consolidación de un sistema de producción energética asociada a la idea moderna de industrialización que a finales del siglo XIX y principios del XX, ocurrieron simultáneamente en otros lugares de Europa. Junto con la fábrica de electricidad que en el año 1905 construyera Aníbal González próximo al Prado de San Sebastián y demolida en el segundo tercio del siglo XX, debían haber permitido que un número importante de otras fábricas destinadas a la producción se instalaran en la ciudad en terrenos propicios, vinculados al crecimiento urbano, al no ser ya su situación dependiente de los recursos naturales. Sin embargo esta idea no llegó a concretarse. 

En su momento, la construcción de la central eléctrica y fábrica de gas quedó en las afueras de la ciudad, como únicos edificios de una amplia extensión de terreno urbanizado correspondiente al que sería años más tarde el barrio de El Porvenir. El paso del ferrocarril Sevilla-Cádiz hacía de esta situación un lugar óptimo. La ausencia de edificaciones próximas, permitieron además trazar un ramal ferroviario entre la fábrica y el puerto de Sevilla. Esta construcción fabril dio paso a otras industrias en este sector, conocido como Tabladilla, donde el valor del suelo era muy económico: la fábrica para la Comisaría Algodonera del Estado (1924-1926, Lorenzo Ortiz e Iribar y José Espiáu Muñoz), los Almacenes del Banco Español de Crédito (1927-1928, Vicente Traver y Tomás) o los Almacenes y Oficinas para  la Central Siderúrgica S.A. (1928-1929, Ricardo Magdalena Gallifa) son algunos de las grandes construcciones industriales que allí se situaron. A finales de los años XX, algunas se demolieron total o parcialmente, rehabilitándose para otros usos las partes de aquellas que permanecieron en pie, en un lugar hoy colmatado de edificaciones en el que apenas es posible reconocer su pasado industrial. 


Vemos dos fotografías de los citados almacenes de Banesto, dedicados en la actualidad una parte a viviendas y otra a un hotel: 


Almacenes del Banco Español de Crédito en calle Manuel Siurot, hoy viviendas

Almacenes del Banco Español de Crédito en calle Manuel Siurot, hoy hotel

Asimismo observamos una imagen de la factoría algodonera de Tabladilla que aparecía en una revista del Ministerio de Agricultura de la época: 



Continuando con la descripción de base de datos del Patrimonio inmueble de Andalucía:

 En 1910 la empresa Catalana de Gas decidió la construcción de unas nuevas instalaciones industriales para cual, en 1911, compra terrenos en la Huerta del Rosario y San José (El Porvenir), con una superficie total aproximada de unos cien mil metros cuadrados. Aníbal González redacta el proyecto en el año 1911, aprobándose tras la correspondiente exposición al público en el año siguiente. En 1914 se inauguró la central eléctrica y en el 1915 terminaron las obras. 


El conjunto fabril se componía de varios edificios exentos, destacando las naves adosadas revestidas de ladrillo visto y cubierta a dos aguas, destinadas a central eléctrica, y el silo para carbón y sala de hornos. Este último edificio se ejecutó con estructura vista de hormigón armado, en unas fechas tempranas, propiciando unos espacios interiores que nos traería a la memoria las arquitecturas industriales coetáneas alemanas y francesas, que por aquellos años, empleaban también la técnica constructiva del hormigón armado. Junto a las naves aparecían edificaciones de altura, como las chimeneas o la torre de depósitos, y otras de menores dimensiones, para satisfacer un amplio programa que incluía viviendas, portería y oficinas. La amplia extensión de terrenos permitió la disposición exenta de las edificaciones y obligó a trazar unos recorridos interiores. La organización y disposición en planta de las diversas edificaciones, sus usos, sus tamaños y su construcción, denota que se trata de un proyecto que combinaba las grandes naves de la arquitectura industrial de finales del siglo XIX con el modelo de pabellones, que estaría más próximo a la manera en que se organizaba la arquitectura militar o sanitaria, también en el siglo XIX. Algunos asentamientos industriales alemanes, franceses y del norte de Italia, ensayaron en dicho siglo esta fórmula. 


Los edificios destinados al uso industrial se ejecutaron con menos decoración, en comparación con los pabellones de oficinas donde predominaba el estilo neomudéjar con vanos en forma de arcos de herraduras en planta baja y de medio punto peraltados en planta alta. J. García Gil y L. Peñalver Gómez, en su libro "Arquitectura industrial en Sevilla", realizan la siguiente descripción de los edificios que componían este conjunto industrial: 

- Portería: pequeño edificio de unos 100 metros cuadrados de superficie, de una planta, con cubierta de madera y teja plana. Muros de fábrica de ladrillo visto; ventanas rectangulares. Pretil muy decorado con semi-frontón, pilastras y cornisa. 

- Oficinas y viviendas: planta cuadrada de unos veinte metros de lado, en dos alturas. La planta baja estaba destinada a oficinas y la alta, para viviendas. 


















- Edificios destinados a: depuradoras, talleres y fábrica de sulfato, obreros, contadores de fabricación y reguladores, sala de aparatos y dos gasómetros de cuarenta metros de diámetro. 

- Torre para depósitos en 6 plantas y 30 metros de altura. Cubierta de tejas a cuatro aguas. - Chimenea, de 48 metros de alta, con planta circular de 2,9 metros de diámetro interior con espesor variable de 0,8 a 0,2 metros. Se asentaba sobre base prismática octogonal. Toda la chimenea era de ladrillo visto. (Se conserva en la actualidad). 





































- Silo para carbón y sala de hornos, sobre una superficie de unos 1.500 metros cuadrados, con capacidad para diez mil toneladas y con 27 tolvas. Sala de hornos y varias construcciones auxiliares. La estructura era toda ella de hormigón armado visto, tanto pilares como vigas y forjados-losa, constituyendo una de las primeras realizadas en Sevilla. 

- Central eléctrica: es el edificio más destacado del conjunto, e indudablemente, al que mayor dedicación puso Aníbal González. Lo forman un par de naves gemelas adosadas con cubierta a dos aguas. Una estaba dedicada a caldera y la otra era para las instalaciones eléctricas. Esta última tiene dos plantas en toda la superficie y un tercer nivel en el extremo oeste. La estructura es de muros y pilares de ladrillo y cerchas metálicas. Ladrillo visto en todos los alzados de la fábrica. Cubierta de tejas con lucernario longitudinal. Estructura interior de pilares, vigas y losas de hormigón armado. 





El tratamiento de los muros exteriores de la fábrica se hace a base de un único módulo, separado por pilastras lisas, y que se repite por igual en todos los paramentos, dándole continuidad entre ellos gracias a las aristas curvas de sus esquinas, Este módulo se compone de dobles huecos, con dintel curvo en la planta baja y rectangulares en la alta. Una franja hecha de pequeños rectángulos labrados en el muro recorre horizontalmente la parte superior de las fachadas. Este esquema se altera únicamente en la zona de las tres plantas de altura así como en el centro de los muros frontales. En estos se remata el frontón con pares de ventanas de medio punto. El orden arquitectónico, de proporciones totalmente clásicas (casi como un templo griego), está trazado con total simplicidad, dibujándose los huecos limpiamente sobre el paramento y sin concesión alguna de elementos decorativos superfluos¿. 



Conclusión: en el denominado Nuevo Porvenir, barrio que se extendería desde el original Porvenir y Felipe II hasta Bami y La Estrella y concretamente en la zona situada entre Bueno Monreal Y Felipe II se encuentran estas tres edificaciones de la antigua fábrica de gas y electricidad de Aníbal González. Como hemos visto, la sede del Distrito Sur, en la calle Jorge Guillén, de una clara inspiración neomudéjar.






Ya dijimos que el Centro Cívico estaba en la Plaza Vicente Aleixandre, donde encontramos un busto dedicado al poeta que nació en Sevilla.











Y la central eléctrica que ocupa el actual Galisport. Sabido es que Aníbal González fue un arquitecto prolífico que acometió toda clase de construcciones en Sevilla y en muchas otras ciudades andaluzas. La Catalana no fue la única fábrica que construyó, otros dos ejemplos son la fábrica de carbono líquido del Porvenir, en la actualidad pertenecienete a la Universidad de Sevilla:




y la de tejidos en la calle Torneo, actual sede de la Agencia IDEA de la Junta de Andalucía:




y siendo la Catalana un importante vestigio de nuestro pasado industrial, no sería mala idea (y así lo propondremos) que en la plaza Vicente Aleixandre, que es el punto intermedio entre los tres edificios, se colocara un panel informativo-turístico que explicara los orígenes de la antigua fábrica y los edificios que se conservan. 

Por último, me gustaría traer aquí cono despedida un par de fotografías tomadas de la web  que se enlaza, de las oficinas y torre del agua de la antigua Catalana de Gas barcelonesa. Son obra del arquitecto Josep Domènech i Estapà  y están en el barrio de la Barceloneta. Son dos hermosísimas construcciones modernistas:





domingo, 8 de junio de 2014

La arquitectura regionalista del Arenal (1): El paseo de Colón


Continuando nuestra ruta por la arquitectura de primer tercio del siglo XX en Sevilla, vamos a centrar ahora nuestra atención en el barrio del Arenal. Más exactamente en el Sector 13 "Arenal" del Conjunto Histórico Declarado de la ciudad de Sevilla.

Observando el recorrido del Guadalquivir es fácil imaginar el por qué del nombre de este arrabal histórico.




El Arenal es uno de los arrabales de la ciudad histórica como los de la Macarena, San Bernardo o Triana que están fuera del recinto amurallado.


Como en otras ocasiones, hemos utilizado como principal herramienta de trabajo los Catálogos del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Sevilla, en este caso como ya hemos dicho el sector 13. El ámbito de este sector está delimitado por las calles Reyes Católicos, Marqués de Paradas, Santas Patronas, Tomás de Ibarra, Santander y Paseo de Colón.


El listado de Bienes de Interés Cultural del sector es significativo: Plaza de toros; Postigo del aceite; lienzo de muralla islámica; Atarazanas Reales; Hospital de la Caridad y Almacenes del Rey. Asimismo hay otra serie de edificaciones de carácter monumental y protección urbanística de grado "B" como las Capillas del Baratillo o de Nuestra Señora del Rosario; la Iglesia de la Carretería o cuatro edificios más que iremos abordando en las entradas del blog dedicadas al Arenal: el edificio de la Asociación Sevillana de Caridad; la modernista Casa de Pisos en Pastor y Landero 22-24; el Mercado del Postigo; y la Casa de la Maestranza en el Paseo de Colón.


Vamos a dedicar varias entradas del blog a la arquitectura del Arenal, con arreglo al siguiente plan de trabajo:

1) Paseo de Colón
2) Adriano, Arfe y Pastor y Landero
3) Albuera, Antón de la Cerda, Antonia Díaz, Aurora, Galera, General Castaños, Malhara y Narciso Campillo
4) Almansa, Marqués de Paradas, Reyes Católicos, Santas Patronas y Trastamara
5) Núñez de Balboa, Pavía, Real de la Carretería, Rodo, Santander, Temprado y Tomás de Ibarra 

Además de los Catálogos antes referidos, hemos acudido a la Base de Datos del patrimonio inmueble de Andalucía del IAPH y al manual de Villar Movellán  (Arquitectura del regionalismo en Sevilla 1900-1935)

Entrando ya en materia, según la base de datos del IAPH:

El paseo de Cristóbal Colón proporciona una fachada a la ciudad dando respuesta al otro lado del río, a la de Triana con la calle Betis. Suma de elementos singulares: edificio de las Atarazanas, la Plaza de Toros, la desparacedida Real Maestranza de Artillería, el Convento del Pópulo reconstruido como mercado, el Almacén Real de Maderas, además de la Torre del Oro o la Casa de la Moneda- no se configura como un frente continuo edificado desde el Puente de Isabel II al Salón del Cristina, hasta la regularización de Balbino Marrrón de 1858, apareciendo edificios importantes como la casa de viviendas de Adolfo Leal (1912-1918) o el edificio de la Previsión Española de Rafael Moneo (1983-87) ... y este edificio que nos ocupa (refiriéndose a las casas para Campos Peña, que veremos más adelante) 
En los números 6 y 7 del Paseo de Colón construyó Espiau y Muñoz estas dos casas de pisos en 1.926. Cuentan con protección de grado "C". El bajo de ambas casas como toda la manzana al paseo de Colón los ocupan bares de copas. Éste es el 6:



Y éste el 7:






Los números 16 a 19 del paseo corresponden a cuatro casas de pisos de Sánchez Núñez, construidas entre 1921-25 para   Manuel Campos Peña. Protección "C":





Según la Base de Datos del patrimonio inmueble de Andalucía del IAPH
            
Concebido como intervención única "como demuestra su composición a partir de un eje de simetría axial- pero cuatro accesos independientes, tiene cuatro plantas de altura y remontes de una quinta para enfatizar la composición vertical del conjunto. El arquitecto manifiesta la personalidad de su estilo en la superposición de elementos mudéjares y barrocos. 







           

La volumetría se perfila mediante el uso de remates de muros simulando espadañas, con  la incorporación de pináculos, jarrones y veletas, cubiertas de teja sobre los remontes, tejareces, balcones y cuerpos volados , todo ello reforzado por el juego cromático de elementos ornamentales de ladrillo sobre paño avitolado de color blanco. 










En el número 12 del paseo construyó Aníbal González en 1.929 la casa para la Real Maestranza de Caballería que ya es fachada inseparable de la Plaza de toros. Protección "B". Según la base de datos del IAPH:


El conjunto ofrece una acertada respuesta a los requisitos básicos de un singular emplazamiento: por una parte a la construcción de un frente continuo que crea fachada en el Paseo de Cristóbal Colón con la construcción de la Casa Sede de la Real Maestranza (1927-1929); por otra, la más difícil de relacionar con el trazado curvo de la Plaza de Toros a la que ofrece la parte trasera de su edificación, magníficamente resuelta a través del pasaje cubierto para el uso de los Maestrantes, relacionados ambos frentes mediante la construcción en curva de la esquina, convertida en protagonista de todas las perspectivas del edificio, enmarcando también el volumen cupulado de la capilla (Capilla de la Real Corporación), de una sola nave, contigua a la sede cuyas obras se inician en 1937 con planos de Aníbal González, acabándose en 1951 y abriéndose al culto en 1956, en la que se conservan magníficos enseres y mobiliario litúrgico adquiridos por los Caballeros Maestrantes tras la demolición en 1905 del convento de Regina Angelorum, ubicándose el retablo barroco de Pedro Roldán (1660), con la Virgen del Rosario con el niño, obra de Cristóbal Ramos (1668). Las obras, incluyendo la capilla, se acaban en 1956, interviniendo Aurelio Gómez Millán, Rodrigo Medina Benjumea y Fernando Barquín y Barón..







Siguiendo la ficha del Catálogo del Plan Especial del Sector, puede completarse la información precedente sobre la Casa:  
Aníbal González realizó el proyecto definitivo para la casa-residencia de la Real Maestranza de Caballería el 17 de agosto de 1927, proyecto con el que se obtuvo la licencia municipal de obras en noviembre del mismo año. En enero de 1928 se solicitó permiso para ejecutar un pasaje de comunicación con la plaza sobre la calle Circo. A la muerte de Aníbal González, fue Vicente Traver quien se encargó de la dirección de las obras, y el 8 de mayo de 1930 Aurelio Gómez Millán certificó ante el Ayuntamiento la terminación de las mismas.

La decoración de las estancias se realizó por disposición del Conde de Bulnes, sin respetar para nada el estilo del edificio de Aníbal González, dándoles un aspecto borbónico, sin tener relación alguna con la tipología sevillana; así, por ejemplo, las lámparas se realizaron en la Granja de San Ildefonso, las vidrieras artísticas se realizaron por la casa Maumegéan y los faroles de bronce, para el vestíbulo y la escalera, "copiados" de los de la época de Carlos IV. Según Alberto Villar Movellán, "la casa de la Real Maestranza de Caballería es un cambio representativo de ese otro estilo en el que Aníbal González hace dialogar el blanco de los paramentos con la piedra de las embocaduras en un neobarroco muy matizado".



La edificación responde a un estilo neobarroco atemperado inspirado en la estética de la Plaza de Toros. Su sobriedad y su clasicismo, desarrollados a través de un paramento blanco sobre el que destaca la portada principal, las jambas, las impostas y cornisas, los frontones, el escudo en piedra caliza y la arquería aligerando la esquina, son los caracteres mas representativos del edificio. La construcción se proyectó a base de muros de fábrica de ladrillo y entramados de viguería metálica.

El edificio es de planta triangular irregular, con dos plantas de altura, y en la esquina con calle Circo se resuelve poligonalmente la planta, con macizo en planta baja y logiado en planta alta. Una vez finalizado el edificio, en mayo de 1930, la empresa Sociedad Anónima de Construcciones remitió a la Real Maestranza un proyecto de capilla, diseñado por Vicente Traver, a construir en un solar adyacente al edificio y comprado por la Real Maestranza en el mes de abril del mismo año. Al ser un solar pequeño la Real Maestranza adquiere nuevos terrenos colindantes y en el solar resultante se proyecta por el arquitecto Aurelio Gómez Millán la que será la Capilla de Ntra. Sra. del Rosario. Dicha Capilla está conectada con la casa- residencia de la Real Maestranza; su planta es de cruz latina con sendos brazos cubiertos por bóvedas de cañón con lunetos entre los arcos fajones pareados y cúpula sobre pechinas en el crucero; en la parte posterior izquierda se sitúa la sacristía y una pequeña vivienda destinada al capellán del Real Cuerpo; la fachada, centrada en una portada neobarroca, con arco de medio punto entre pilastras, entablamento y hornacina superior coronada con un frontón recto y flanqueada por roleos, remates laterales, molduraje mixtilineo, bolas y una cruz superior que completaban el conjunto.

La fachada esta enmarcada y diferenciada del resto de la casa por apilastrados superpuestos, estando en consonancia con la obra de Aníbal González, respetando la molduración, tanto de la imposta como de la cornisa, y la balaustrada superior. Dicho proyecto obtuvo licencia de obras en el mes de julio de 1937, realizandose las obras intermitentemente y dirigidas hasta 1945 por Aurelio Gómez Millán y desde ese año por Rodrigo Medina y Benjumea hasta su dimisión en 1951, año en el que Fernando Barquín Barón se encargó de la dirección y otras varias vicisitudes, el 15 de diciembre de 1956 se inauguró la Capilla.

También de Aníbal González, del año 1912, la casa para Adolfo Leal en los números 24 y 25 del paseo. Protección de grado "C". Presenta fachada a calle Núñez de Balboa.



Siguiendo la base de datos del IAPH:
Se trata de un único proyecto con dos edificios de viviendas simétricos con accesos independientes. Sobre un paño que construye la volumetría de la pieza, de tres plantas de altura, se superponen avanzando sobre la línea de fachada los cuerpos simétricos que recogen los huecos, así como la vuelta de las calles con las que hace esquina. En éstas aparecen sendos torreones, de cuatro cuerpos y planta circular uno, de tres y planta rectangular el otro, que no son más que una formalización corpórea de los balcones de los ángulos. 

Predominan los elementos goticistas en la formalización de los huecos y en el propio aspecto de los torreones, recurso que Aníbal González utilizaría posteriormente con más acierto en la Casa Villamarta en la Avenida de la Constitución.


 Bien, con este inmueble de Aníbal González nos despedimos hasta una nueva entrada.





jueves, 29 de mayo de 2014

La casa Sundheim de Hernández-Rubio (1.914-16)

¡¡¡Nueva entrada en el blog: El mudéjar turolense visto por un sevillano!!!

En su día, dedicamos una entrada de este blog a la arquitectura de la Palmera. Uno de los edificios más destacados (y son muchos) es la denominada Casa Sundheim, así llamada porque fue construida por encargo de Carlos Sundheim, ingeniero de las Minas de Rio Tinto.

Comentamos en su día que el edificio no era fotografiable desde la Palmera por la vegetación existente en el vallado. La Casa forma parte del edificio de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, así que nos decidimos a solicitar permiso a la Consejería para poder acceder y fotografiar el inmueble.

Así, hemos de agradecer la atención recibida y la amabilidad del Jefe de Servicio de Administración General que nos sirvió de cicerone. En la actualidad la casa alberga las dependencias de la Secretaría General Técnica de la Consejería.


El edificio, cuando aun no pertenecía a la Junta de Andalucía, fue reformado en 1985, como atestigua el plano que se inserta. En su día fue sede del Comisario General para la Exposición Universal de 1.992.

El arquitecto fue el jerezano Hernández-Rubio y en el plano que se presenta a continuación puede observarse (si se fja uno con detalle) el texto "Jerez, 5 de septiembre de 1932 Arquitecto Francisco Hernández Rubio" y su firma

Un singular ensayo dentro de la arquitectura doméstica sevillana lo constituye esta construcción de la Avenida de la Palmera nº 41, obra del jerezano Francisco Hernández-Rubio y Gómez (1857-1950), destaca por la elegante fragmentación de sus volúmenes, capaces de generar una interesante sucesión de planos, encuentros, elevaciones y salientes, resueltos estilísticamente con ciertos recuerdos a lo medieval en la línea que desarrolló el romanticismo inglés, en el que juega un singular papel el cromatismo de sus diferentes elementos, la formalización dispar de sus huecos y las blancas carpinterías de palillería. Con el predominio del inglés en la casa Sundheim y en el proyecto de la Comisaría de Marina en San Fernando abandona el modernismo que había dejado excelentes ejemplos en Huelva (Clínica Sanz de Frutos, casa de la viuda de Muñoz) o en el Pasaje de Oriente de Sevilla. Hernández-Rubio construye también entre 1914 y 1916 en esta sevillana Avenida de la Palmera las Casa Seras y San Ignacio (nº 43 y 45)
En la misma Palmera, enfrente y al lado de la Sundheim, hay otras dos villas del jerezano Hernández Rubio, la Casa Castillo:



Y la casa San Ignacio: 




El edificio de la Consejería de Medio Ambiente integra un edificio moderno con fachada a Manuel Siurot y la casa Sundheim entre éste y la Palmera. Esta es la fachada de la Consejería a Manuel Siurot: 



 Y ésta la fachada posterior, que da a los jardines donde está la Sundheim:  



 Una vista de los jardines: 




 Esta fotografía, tomada de un diario, nos muestra la Sundheim desde el edificio moderno: 






 Y por fin nos acercamos a la villa. Aunque ahora hace las veces, esta fachada, que es la sur no era la principal de la casa 


 Sino ésta, que es la fachada oeste y es paralela a la Palmera:



 La fachada norte es otra de las fachadas laterales: 



 Lo más destacado del interior, el patio interior de la casa y el acceso a la planta principal: 



Otra vista: 



La casa conserva esta bella escalera: 


Vista del patio desde la primera planta: 


Una de las cubiertas practicables de la casa:


El diseño de la montera que cubre el patio interior es claramente moderno: 


Una vista de detalle del torreón de la casa: 



 En fin, como se ve una hermosísima villa, que es patrimonio, no de la Junta de Andalucía, sino de la ciudadanía andaluza, aunque aquella la administre. En este sentido, creo que sería muy conveniente que al igual que ocurre con San Telmo, que cuenta ya con la posibilidad de visitarlo (y no sólo los días de puertas abiertas),la Junta de Andalucía debería facilitar la visita a aquellos inmuebles de su titularidad con valores patrimoniales (estén inscritos o no en el Catálogo General de Patrimonio Histórico). Estoy trabajando en una propuesta, que espero pronto pueda ser formulada.

Bueno, hasta la próxima.

martes, 27 de mayo de 2014

El Palacio de los Marqueses de la Algaba

Bien es sabido que una de las fuentes de inspiración de los arquitectos regionalistas fue el mudéjar. Veamos algunos ejemplos: 

 La casa para Manuel Nogueira de Aníbal González de 1.907 en la calle Martín Villa.








La casa "El Barril" también de
Aníbal González de 1.909. Está en
Tomás de Ibarra.





       
 El pabellón de telefónica  en la Exposición 
Iberoamericana de Talavera y Heredia. (Año 1.925)



El conjunto de edificios que 
hizo Arévalo Martínez para la
Compañía Catalana de Gas y Electricidad: calles Miraflores, Santander, Pagés del Corro, Carmen...




O el edificio "La Adriática"
           de Espiau y Muñoz de 1914 en            la Avenida de la Constitución








Para intentar descubrir por qué esa atracción por el mudéjar nos hemos trasladado al Centro del Mudéjar que en 2.013 abrió el Ayuntamiento de Sevilla en el Palacio de los Marqueses dde la Algaba.  Se trata de un edificio que contiene dependecias administrativas de Participación Ciudadana y de Asuntos Sociales, además del Centro del Mudéjar. Al acceder al inmueble se entra en un distribuidor desde donde se accede a los distintos espacios. A la izquierda,la entrada al Centro Mudéjar:





Siguiendo la propia web del Palacio de los Marqueses Algaba:             
                     
 El edificio que conocemos actualmente como Palacio de los Marqueses de la Algaba es el resultado de la rehabilitación llevada a cabo entre los años 1998 y 2002 sobre los restos muy deteriorados del edificio histórico. Se trata  de un importante edificio civil, propiedad del Ayuntamiento de Sevilla ocupa una superficie en planta de 2.500 metros cuadrados, menos del cincuenta por ciento de su superficie original, que se estima en unos 5.600 metros cuadrados.
   





Cuenta con un núcleo más antiguo, fechado en el siglo XV, de estilo gótico mudéjar del que se conservan la torre defensiva que integra la fachada principal, construida íntegramente en ladrillo, y la pequeña torre anexa que albergaba la escalera de acceso a la anterior. Cuenta con una magnífica portada única en nuestra ciudad, que conjuga en sus dos plantas los dos estilos que conviven en este periodo: el estilo mudéjar de tradición árabe en la parte superior (con un magnífico friso de alicatado), y el gótico en la parte inferior (en trabajo de cantería). 




 Del edificio del siglo XVI  que sufrió una reforma a la que debe su trazado renacentista, cabe destacar los restos de la gran escalera palaciega en la crujía de fachada, los techos de madera policromados que se conservan en buen estado, en especial el aljarfe gótico de la torre Noroeste 





las yeserías que decoran algunas salas y un muro perspectiva de estilo grutesco que decoraba lo que era el cerramiento del gran jardín original del palacio, en la parte trasera del mismo



Desde el vestíbulo principal se accede al patio central del edificio, que originariamente contaba con 18 columnas de mármol, que soportaban las arquerías. Actualmente sólo se conserva una, estando formadas la mayoría de las arquerías sobre pilastras de ladrillo. Este patio porticado ejerce como organizador de las dependencias dispuestas en tres plantas.





Al fondo del patio se sitúan las dos grandes salas denominadas actualmente Don Rodrigo (por Rodrigo de Guzmán, III señor de La Algaba que renovó ampliándolo y embelleciéndolo, el viejo palacio gótico con su diseño renacentista) y Doña Leonor  (por Leonor de Acuña, su esposa). Desde 1516 figuran los escudos  de armas de las dos familias en el techo de la segunda sala. De aproximadamente 95 y 75 metros cuadrados, las dos salas, se utilizan como salones de conferencias y de reuniones para diferentes eventos organizados por entidades que solicitan estos espacios. 






En el ángulo contrario a la portada gótico-mudéjar, al término de la línea de fachada, se erige  una monumental escalera por la que se accede a la planta principal del Palacio.










En la planta principal se encuentran los dos espacios que integran la actual colección del Centro del Mudéjar. Ambos espacios cuentan con artesonados reconstruidos  de madera y frisos de yeserías de estilo renacentista. Al primer salón se accede por una puerta de madera acristalada, desde una zona porticada. Dispone de dos amplios ventanales al patio principal y un pequeño balcón que da a un patio secundario. Al segundo espacio,  se accede igualmente desde la zona porticada por una puerta semejante a la anterior. Esta sala dispone de un amplio balcón abierto al jardín  del Palacio. 


El Centro del Mudéjar está básicamente dedicado a las técnicas constructivas y a los materiales de la arquitectura mudéjar. En este tríptico pueden verse tales técnicas y materiales. El edificio cuenta con un plano de los principales edificios mudéjares sevillanos tanto religiosos como civiles, pero este plano no se encuentra en el Centro del Mudéjar, sino en el distribuidor de la entrada del inmueble, con lo que es posible salir del edificio sin verlo...

A nuestro juicio,este plano o cartel debería ser uno de los contenidos básicos del Centro, al permitirnos conocer la importancia del mudéjar en Sevilla y, en consecuencia, colocarse en un lugar destacado del Centro y no en su actual y desafortunada ubicación. 






De camino, quizás no sería mucho pedir que hubieran imágenes de los templos o palacios mudéjares. Ésta es la única fotografía existente en los contenidos expositivos. Hace referencia a la influencia que tuvo el Palacio de Pedro I del Alcázar en los palacios que a lo largo de los siglos los nobles sevillanos construían.




 El último gran palacio que se construyó en Sevilla y en el que aun era fuente de inspiración el mudéjar fue el de Sánchez Dalp en el Duque (derribado para edificar El Corte Inglés). El arquitecto Simón Barris fue el responsable de  la reforma del edificio que en su interior fue una recreación del mudéjar civil sevillano. (Simón Barris tuvo una gran influencia en Aníbal González) Recogemos una fotografía tomada de la web que se indica en el enlace




Aníbal González abandonó el modernismo de su primera arquitectura (que también había cultivado Simón Barris) y la primera obra de su nueva vocación arquitectónica es la antes citada casa para Manuel Nogueira.

También hemos echado en falta en el Centro una mayor contextualización teórica, histórica y geográfica del mudéjar, del neomudéjar y del regionalismo más allá de la escueta información del tríptico informativo o del contenido de los audiovisuales que se proyectan en una sala de la planta baja (salas polivalentes, no exclusivas del Centro) 

En resumen, el edificio del Palacio ha sido afortunadamente restaurado, porque su estado era ruinoso y por ello no hay más que felicitar al Ayuntamiento. Pero creemos que el Centro Mudéjar puede dar -sin mucho dispendio económico- mucho más de sí:

-Colocando el plano del mudéjar en Sevilla en mejor sitio
-Colocando fotografías de templos y palacios por ejemplo en las pilastras y columnas de los arcos de planta baja y principal
-Incorporar algún panel o contenido contextualizador del mudéjar
-Hacer alguna referencia al neomudéjar y a la influencia en el regionalismo (incluso con alguna fotografía)
-Ver la posibilidad de editar un mapa de mano como el cartel de la arquitectura civil y religiosa mudéjar.

Para acabar vamos a despedirnos con una fotografía del llamado Pabellón Mudéjar de la Exposición Iberoamericana de 1.929. Su arquitecto fue Aníbal González. El arquitecto pudo inspirarse precisamente en la portada del Palacio de los Marqueses de la Algaba (VILLAR MOVELLÁN, A: Arquitectura del regionalismo en Sevilla, Diputación de Sevilla,2010, página 181)