sábado, 27 de septiembre de 2014

Las Subcentrales neomudéjares de la Compañía Catalana de Gas y Electricidad


La Compañía Catalana de Gas y Electricidad encargó al arquitecto Arévalo Martínez diversos edificios para Subcentrales de la Compañía. Arévalo Martínez optó por un modelo de edificio de estilo neomudéjar. Las subcentrales están fechadas en 1912 y se distribuían por toda la ciudad; calles Recaredo, Carmen, Miraflores, San Luis, González Cuadrado, Luis Montoto, Pagés del Corro, Arte de la Seda y Santander.

Todos los edificios salvo el de Luis Montoto siguen en pie. La mayoría se ha transformado total o parcialmente en viviendas particulares y aportan una nota pintoresca a los entornos donde se ubican.


He aquí siete de las ocho neomudéjares subcentrales.

C/ Carmen


C/ González Cuadrado



C/ Menéndez Pelayo


C/ Miraflores



C/ Santander





C/ Pagés del Corro

C/ San Luis

viernes, 26 de septiembre de 2014

Los Altos Colegios en Feria-Resolana


En la entrada dedicada a la calle Feria, anunciamos que íbamos a dedicar una entrada a las escuelas denominadas históricamente Altos Colegios.


Los Altos Colegios o en la actualidad Colegio Público Macarena es un centro de educación infantil y primaria que se encuentra en una parcela sita entre las calles Pacheco y Núñez del Prado (entrada principal)- Bécquer-Feria y Resolana.





El origen de las escuelas es curioso y en su momento constituyó –como se detalla- el colegio público más moderno y mejor equipado de la ciudad. El edificio ha pasado por numerosas vicisitudes, pero ahí sigue tras los años prestando su labor educadora. Sirva esta entrada como un modesto homenaje a la denostada Escuela Pública, imprescindible para el progreso humano y social y para la igualdad de oportunidades.

La página web del centro narra perfectamente la historia del colegio a incluye numerosas e interesantes fotografías históricas del colegio. Utilizamos pues como fuente documental esta página web. Las fotografías históricas son de la web. Para que no haya duda alguna sobre la procedencia de las fotografías ajenas, las identificaremos como “Imagen 1”, “Imagen 2" hasta la "Imagen 10".


Según el blog del centro

El Colegio de Educación Infantil y Primaria Altos Colegios Macarena es un centro que combina historia y modernidad. Esta centenaria escuela, inaugurada en el año 1894, es hoy un moderno colegio, bilingüe español-alemán, dotado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, en el que niñas y niños del casco antiguo de Sevilla cursan sus estudios de infantil y primaria.

Este centro público cuenta con una línea de Educación Infantil y Primaria bilingüe alemán y participa en varios planes y programas educativos. Dispone de aula matinal, comedor y actividades extraescolares, servicios complementarios integrados en el plan de apertura o plan de apoyo a las familias. Cuenta con un equipo educativo moderno, preparado y comprometido con una educación de calidad.



Como se dirá el proyecto del edificio es del arquitecto municipal Francisco Aurelio Álvarez Millán. Este arquitecto es responsable del edificio de la antigua Facultad de Medicina en la calle Madre de Dios, hoy Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad (CICUS) y antes Escuela de Comercio y de Estudios Empresariales. En nuestra entrada dedicada a San Jacinto y el Altozano recogimos este edificio de San Jorge 4 de Álvarez Millán


La construcción la dirigió el también arquitecto municipal José Sáez y López (No Sáenz como se dice por error). Sáez y López fue un arquitecto importante en la ciudad. Vamos a permitirnos señalar tres actuaciones muy significativas del autor. En primer lugar  el Palacio de Justicia de Almirante Apodaca de 1906-1913, edificio de planta neoclásica, declarado Bien de Interés Cultural



Otra importantísima obra de este arquitecto, a mi juicio injustamente desconsiderada o, al menos, obviada es el antiguo Matadero Municipal de 1910-16. La obra fue finalizada por Arévalo Martínez.



Ahora el estilo es un colorido e impactante neomudéjar. La buena restauración del edificio hace del conjunto una bellísima obra, creo que insuficientemente conocida y visitada.

También vamos a referirnos a un tercer edificio que si bien no es obra de Sáez y López, ya que es renacentista, sí jugó en él un papel esencial para condicionar el importante bagaje museístico privado que acoge, Se trata del palacio de la Condesa de Lebrija en la calle Cuna, que cuenta con una importantísima colección de mosaicos romanos probablemente provenientes de Itálica



En posteriores reformas del Colegio intervinieron el arquitecto regionalista Talavera y Heredia y el racionalista Rodrigo Medina Benjumea. Es decir varios de los más importantes arquitectos sevillanos han tenido que ver con los Altos Colegios.


Pasemos a conocer los 120 años de historia del centro.   


Imagen 1
El 27 de agosto de 1892 La Junta de Gobierno de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla decidió solemnizar la visita a la ciudad de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, que entonces tenía seis años, y su madre la Reina Regente Dª María Cristina de Habsburgo, para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de América, con la construcción de tres escuelas públicas (una de párvulos, una de niños y una de niñas) en la Resolana de la Macarena.


Ostentaba el cargo de Teniente de Hermano Mayor el Excmo. Sr. D. Rafael Halcón y Villasís, Conde de Peñaflor de Argamasilla. El proyecto fue realizado por el arquitecto municipal Francisco Aurelio Álvarez Millán en 1891. Dirigió la construcción, el también, arquitecto municipal, José Sáenz López, que introdujo algunas modificaciones.


Imagen 2  
Las obras de las Escuelas Municipales de la Macarena tardaron en comenzar, ya que la escritura de venta se efectuó el 7 de septiembre de 1893 y no comenzaron hasta el día 18 de ese mismo mes. 

Imagen 3




Se realizaron en siete meses, trabajando 120 hombres durante todo el invierno, bajo la continua supervisión de los Maestrantes. Estos procuraron que todos los materiales empleados en la construcción de las escuelas procediesen de fábricas y talleres de la ciudad de Sevilla. Las obras tuvieron un coste total de 193.813'61 pesetas de entonces.

Imagen 4

Se construyeron instalaciones para tres escuelas unitarias: una de párvulos, una de niñas y otra de niños. Las Escuelas ocupaban una parcela cerrada, con una superficie de más de 3000 metros cuadrados, y se componían de cuatro edificios, la escuela de párvulos, el comedor,  la escuela de niños y la de niñas, que estaban separadas "convenientemente", señala El Progreso, por una verja que no permitía la comunicación entre las dos clases. Cada aula tenía 18 metros de largo, 7 de ancho y 7 de alto, y un sistema de ventilación.


Imagen 5


El pavimento de los cuatro salones era de cemento sistema Lafarge con un zócalo de azulejos y un cuadro de la virgen del Rosario, construido en azulejos en la fábrica de los Sres. Mensaque Hermanos de Triana. Los azulejos llevaban la firma del ceramista Manuel Arellano. Había, además, dependencias auxiliares destinadas a biblioteca, despachos para los maestros, letrinas, etc. Cada escuela tenía su propia entrada, una casa de maestros y un patio de recreo. El comedor de párvulos era del mismo tamaño que las aulas.


Imagen 6



El 12 de octubre de 1894 el Sr. D. José Luis Arredondo Álvarez informa al pleno del Ayuntamiento de la creación de dos escuelas de adultos, una de varones y otra de hembras, en las Escuelas de la Resolana, así cuando se abren serán “Clase de Niñas y Adultas” y “Clase de Niños y Adultos” ampliando el uso para el que habían sido concebidas.

Se encargaron y adquirieron enseres nuevos dotando a las instalaciones de un mobiliario y unos recursos pedagógicos poco habituales en la Escuela Pública de aquella época. Los maestros allí destinados fueron los encargados de elaborar el inventario de cada escuela que ocupa una media de cuatro folios, destacando entre ellos por su modernidad los dones de Froebel o el didascosmos creado por Joan Benejam i Vives. Los métodos de enseñanza adoptados seguían las directrices de las más novedosas corrientes  pedagógicas nacionales e internacionales como las impulsadas por  Pestalozzi, Spencer, Montesinos, etc.

Especial mención merecen los frescos decorativos que realizó el pintor Antonio Cavallini en los frisos y techos de los cuatro pabellones. En cada pabellón se desarrollaba un programa pictórico diferente en consonancia con su uso según la mentalidad de la época.



Imagen 7


Imagen 8

Imagen 9

Durante los años treinta del siglo XX el Ayuntamiento de Sevilla decidió convertir algunas escuelas municipales unitarias en escuelas graduadas para organizar los grupos de niños y niñas según su edad y su nivel educativo. El 25 de mayo de 1937 comenzaron las obras de adaptación necesarias en las Escuelas de la Macarena. La reforma la realizó el arquitecto municipal Juan Talavera y Heredia basándose en el proyecto que había hecho antes Rodrigo Medina Benjumea.

Las obras terminaron el 19 de febrero de 1938. El proyecto aumentó la superficie del edificio al unir la clase de niños y adultos y la clase de párvulos, allí se situó el comedor. También se hizo una nueva construcción de menor altura con la cocina, la despensa y un aula para clases de cocina. Se dividieron los antiguos pabellones en dos clases cada uno, se modificaron los espacios auxiliares, se cambiaron entradas y se abrieron nuevos ventanales en las aulas.

Las obras hicieron pasar al olvido las pinturas didácticas. Se demolieron los techos pintados, situados a siete metros, y al bajar las alturas de las nuevas clases se ocultaron los frisos.

Con esta reforma las tres escuelas unitarias se convirtieron en dos grupos escolares graduados: la Escuela Graduada de Niñas Macarena con entrada por la C/ Feria, cuya primera directora fue Dª Pilar Lerma Pina, y la Escuela Graduada de Niños Macarena con entrada por la C/ Pacheco y Núñez del Prado. Ambas escuelas estaban separadas por una valla interior sin ningún contacto entre ellas.

Con la reforma educativa del año 1970 se introdujo la educación mixta y los dos grupos escolares graduados, la Escuela Graduada de Niñas Macarena y la Escuela Graduada de Niños Macarena, se transformaron en un solo centro educativo que pasó a llamarse Colegio Nacional Mixto Macarena. Se demolió la valla de separación interior que separaba las dos escuelas. Con la llegada de la democracia y el traspaso de competencias educativas a la Junta de Andalucía el centro pasó a llamarse Colegio Público Macarena y a partir de la aplicación de la LOGSE se llama CEIP Macarena.



El curso escolar 2005-06 el CEIP Macarena se traslada al antiguo Colegio Público Padre Manjón, hoy CEIP Huerta de Santa Marina, para acometer una reforma integral del conjunto, que incorporará las tres casas de maestros, ya vacías, y que proporcionará al centro el aspecto y las condiciones actuales. Tras esta reforma se dejan de nuevo al descubierto los frisos que habian permanecido ocultos hasta la fecha, aunque bastante deteriorados.
Imagen 10


Estas obras son dirigidas por el arquitecto Mario Algarín. El colegio, renovado, se vuelve a abrir en septiembre de 2008.




jueves, 25 de septiembre de 2014

Arquitectura regionalista en Martín Villa-Laraña



Como hemos ido viendo en las diversas entradas de este blog, la generación arquitectónica regionalista con sus prolegómenos modernistas y sus epígonos racionalistas son determinantes en la arquitectura del primer tercio del siglo XX.

La huella de esta generación arquitectónica está presente a lo largo de toda la ciudad, tanto en lo que era ciudad intra-muros, como en los arrabales históricos y ensanches del XIX y algunas extensiones del XX.

Ya hemos reparado en otras entradas en la producción arquitectónica en el centro geográfico-identitario del casco antiguo; Sierpes, Cuna, Tetuán, Francos, Álvarez Quintero, Plaza Nueva, Plaza de San Francisco, Cuesta de Rosario… y hoy vamos a seleccionar algunas de las manifestacions arquitectónicas en el eje Campana y Duque-Martín Villa-Laraña.

Hay un par de edificios especialmente interesantes que vamos a ver y que después profundizaremos, como son la casa para Manuel Nogueira en Martín Villa 10 y que viene a marcar el abandono del inicial modernismo de Aníbal González y el palacio del Marqués de la Motilla, en Laraña esquina a Cuna por la originalidad historicista neogótica del edificio.

Entramos en materia y en primer lugar nos fijamos en este edificio en Campana 6 de José Gómez Millán, de 1912, con fachadas también a Carpio y Tarifa.







Enfrente, en Campana 7, de 1913, este edificio, de otro Gómez Millán, en este caso Antonio



El edificio del Café de la Victoria, de Balbuena y Huertas, de 1928-29, ha sobrevivido entre tantos corteingleses


También de José Gómez Millán, de 1906, casa para Manuel Sainz, edificio modernista de calle Tarifa 9





En Martín Villa 1 y 3 proyectó Aníbal González sendos edificios. El del número 1, esquina con Vargas Campos, es de 1920





Y Martín Villa 3, fue el antiguo Hotel Biarritz, del año 1920 también.





A continuación del número 1, otro edificio también de Aníbal González, con número de gobierno en calle Cuna



En el número 9, la casa para Gabriel Riesco de 1931-32, de López Sáez, de un cierto enfoque modernista atípico para el año de construcción.





Y la afamada Casa para Manuel Nogueira. Es el edificio de Martín Villa 10 esquina a Santa María de Gracia






La web del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) nos dice:

La casa Nogueira es clave en la producción primera de Aníbal González por cuanto puede considerarse la inflexión entre sus obras modernistas y su adhesión al historicismo. Realizada en clave neomudéjar son reconocibles elementos inspirados en obras dispersas de Córdoba, Sevilla, Toledo o Granada, como señala Villar Movellán, lo que hace reflexionar sobre el proceso de elaboración de su estilo personal. 


El edificio hace esquina con la calle Martín Villa, siendo esto excusa para acentuar el tratamiento de la esquina y configurarla como un chaflán que enfatiza el volumen del edificio. Se trata de una pieza de tres plantas de ladrillo visto en el que el repertorio formal es profuso, apareciendo arcos de herradura, ojivales, polilobulados..., tratamientos superficiales de ladrillo reinterpretando el estilo almohade de la Giralda, parteluces formados por columnillas de mármol, azulejería vidriada formando dovelas doradas, verdes o azules, etcétera. 


Su adaptación, durante la década de los ochenta, a oficina bancaria supuso la transformación de sus espacios interiores a cargo del arquitecto Rafael Moneo, con un proyecto que, con gran inteligencia, intervino fundamentalmente en la sección del edificio con objeto de, mediante la apertura de un patio, llevar la luz hasta la planta baja del inmueble destinada a la recepción y atención a los clientes. Así, consigue el doble objetivo de respetar los elementos más representativos del edificio a la vez que encontrar el lugar donde el proyecto y la invención fueran posibles. La intervención de mayor calibre en la fachada se centra en la sustitución de las cerrajerías y la puerta principal de acceso en la arista del edificio en planta baja.


El edificio de Laraña 2-4 esquina a Encarnación, casa para Francisco Cansino, de 1928,  es de Balbuena y Huertas








El palacio del Marqués de la Motilla, de 1931, se basa en un anteproyecto del arquitecto italiano Gino Coppedé y el proyecto y dirección de obras del arquitecto regionalista  Traver y Tomás















Según el IAPH


En el solar encuentro de las calles Cuna y Laraña, objeto de atención por la posibilidad de ensanche de esta última calle, lo que provoca un retraso de tres años en el inicio de la construcción de la casa, la interpretación del lenguaje historicista con el que este palacio resuelve su formalización lo convierten en una de las más singulares construcciones de la Sevilla del primer tercio del XX, ya que lejos de aportar una mirada a nuestro pasado arquitectónico se apuesta por la arquitectura de las construcciones palaciegas de la toscana, con vanos geminados, torres, logias, paseos de ronda, en momentos que sin desechar del todo lo medieval y gotizante, comienza a prevalecer el lenguaje nuevo, el que renace las formas y trazas de la tradición clásica, si bien con el patio tradicional como ordenador de la planta del palacio.

Sin duda la presencia de Gino Coppedé es responsable de este camino inicial de un edificio que vería plasmar su realidad mediante el uso, renovador para su lenguaje e imagen, pero acorde a la construcción sevillana, del ladrillo visto agramilado, magníficamente labrado. La ejecución de la obra fue llevada bajo la dirección de Vicente Traver y Tomás, completándose un amplio ciclo temporal que abarca desde 1921 a 1931.





Coppedé es un arquitecto de profunda raiz historicista, como muestra en el Castello Mackenzie o en el Bruzzo de Génova, en la Villa Türcke en Sturla o la Biancardi en Codogno.


Castello Bruzzo, Génova

Castello_Mackenzie, Génova

Villa Biancardi

Estas tres últimas imágenes nos muestran algunas de las obras de Coppedé. Bueno, hasta la próxima

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Arquitectura de la calle Feria



Casa para Manuel Moreno Felipe, Correduría 1

La calle Feria de Sevilla es a mi entender una de las calles más entrañables de la ciudad: por su nombre; por su vecindario; por su estratégica posición entre la Macarena, la Resolana, San Luis y La Alameda; porque mis padres recién casados vivieron por allá; y también por su arquitectura.

Así cuenta con la magnífica iglesia mudéjar de Ómnium Sanctorum



o con el Palacio mudéjar-renacentista de los Marqueses de la Algaba


La calle Feria tiene quizás el mercado más bonito de la ciudad



Y en el extremo contrario de la calle, ya junto a la Resolana, los Altos Colegios




Los Altos Colegios, de finales del siglo XIX, tienen una historia muy interesante y, por ello, queremos dedicarle una entrada específica.



Por lo que respecta a la arquitectura del primer tercio del siglo XX -extendiendo este período a los primeros años 40 del siglo- la calle Feria es también de gran interés. Hay una importante representación de arquitectura regionalista, tanto de edificios catalogados, pero cuyo arquitecto se desconoce, como de un buen número de casas de pisos de Espiau y Muñoz.

Asimismo, hay representación de la arquitectura modernista, destacando un edificio de Aníbal González y otro de Antonio Gómez Millán.

Igualmente hay tres señalados edificios racionalistas de los arquitectos Lupiañez Gely y Arévalo Martínez. A los dos de Feria esquina a Antonio Susillo y esquina a Relator ya nos hemos referido en otra entrada



El tercer edificio es el que encabeza esta entrada y aunque está físicamente en la calle Correduría y no en Feria, por su proximidad a los otros dos, por la autoría de los mismos arquitectos y por su relevancia, hemos querido referirnos a él.


Empezando por los edificios regionalistas, en primer lugar, esta casa de pisos en Feria 113, de mediados del siglo XX




En el 105, esta otra casa de pisos de principios del XX.




Este edificio, en el número 121 de Feria, también es de la primera mitad siglo XX.




Por último, otra casa de pisos de principios del XX en el número 85 de la calle



Pasamos ahora a conocer la producción del regionalista Espiau y Muñoz en la calle. En primer lugar este hermoso edificio de Feria esquina a Cruz Verde, construido para Mauro Labanda en 1921.





En Feria 159, de 1922, esta casa de pisos y almacén




Feria 160, del año 1930, Casa para Francisco Quejo



Y en Feria 162-64, esquina a Bécquer, de 1935, también casa para Francisco Quejo




Un par de fotos de detalle del zaguán y ascensor de la casa




La trasera del edificio en la calle Bécquer




Precisamente en Bécquer 27, esquina a Feria y Faustino Álvarez, proyectó en 1917-19 Antonio Gómez Millán esta casa de su propiedad, de corte modernista.




Y el edificio de la Sevillana de Electricidad es todo un clásico, una de las primeras obras de Aníbal González, de inspiración modernista. En otra entrada ya nos referimos a este edificio.





Como se ha dicho, el racionalismo o el Movimiento Moderno, también ha dejado su huella en la calle, con las obras de la dupla Lupiañez+Arévalo. Feria esquina a Antonio Susillo



Y Feria esquina a Relator


En Correduría 1, Lupiañez y Arévalo son también los arquitectos de este edificio. 




La web del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico nos informa:


Este edificio tiene relación con el trabajo que Lupiáñez Gely venía realizando en situaciones similares para edificios residenciales, tendiendo como principal referente el edifico de Cabo Persianas. Son determinantes las condiciones geométricas de la parcela, alargada y en esquina con chaflán de escasas dimensiones que potencian aún más la situación singular de extremo en la manzana. El primer proyecto de Lupiáñez y Arévalo resolvía esta circunstancia mediante una forma curva que daba continuidad a las fachadas de las calles adyacentes, distinguiéndose las ventanas continuas y horizontales que enmarcaban la propuesta; el rewsultado era una arquitectura de claro corte funcionalista que hubiera sido referente del Movimiento Moderno en nuestra ciudad. El diseño se modificó a petición del Alcalde tras la polémica que suscitó la construcción de Cabo Persianas. El proyecto definitivo se fecha en 1944.


El edificio se vuelve más rígido a mostrar claramente las alineaciones de la parcela. La planta del proyecto original también sufrió modificaciones. Se introdujeron los cuerpos volados que existen a partir de la planta segunda lo que sin embargo supone una ampliación de las superficies interiores que Gely y Arévalo tradujeron en una racionalización de las estancias. La esquina se resuelve en el interior con una única habitación con tres fachadas y es fondo de un pasillo que conecta este espacio con la escalera de planta semicircular que se sitúa junto a la única medianera que tiene el edificio. En este sentido se produce una mayor optimización de la edificabilidad. Al exterior, se retomó un recurso clásico de composición al unir la planta baja con el principal. Esta solución permite que el edificio refuerce al exterior su verticalidad y su potente volumetría. Los huecos se racionalizaron, buscando la estandarización propia de la arquitectura moderna. Las fachadas que se ajustan a las alineaciones se construyeron con fábrica de ladrillo visto, mientras que los volúmenes que avanzan sobre la calle se enfoscaron. En planta y en alzado el edificio muestra con rotundidad la simetría que impone la parcela, y la esquina, se convierte en verdadero plano de abatimiento. Con su escasa dimensión asume con claridad la confluencia de las calles que definen este pequeño plano de fachada.



Confiando que les haya interesado esta entrada, nos despedimos, hasta pronto.