domingo, 28 de julio de 2019

Iconografía del emperador Adriano




Hace unos días, la Guardia Civil se incautó en Écija (Sevilla) de un busto del emperador romano Adriano, que estaba destinado a su venta ilegal. La Junta de Andalucía habla de la "excepcionalidad y calidad" del busto




Estos hechos nos recuerdan la colosal huella que dejó la civilización romana en la Península Ibérica, algunas de cuyas manifestaciones están consideradas Patrimonio de la Humanidad (Conjuntos Arqueológicos de Mérida y Tarragona; Muralla de Lugo; Torre de Hércules (imagen); o Acueducto de Segovia). 
Y a la vez nos recuerdan la gran importancia de Itálica como cuna de emperadores romanos (con independencia de si Adriano nació o solo se crío en Itálica)

En España son relativamente pocos los bustos que se conservan de Adriano y ninguna, que sepamos, escultura de cuerpo entero. En el Museo Arqueológico de Sevilla se conserva un excelente retrato del emperador, encontrado en Itálica.

 La característica iconográfica más relevante de Adriano y que creó escuela es el pelo ensortijado y la barba que puebla el rostro del emperador, importada de los filósofos griegos. Adriano sentía honda admiración por la cultura griega, hasta el punto que era conocido, despectivamente, como Graeculus (el grieguecillo). La barba tenía, además otra función estética, como veremos después. Según la web del Museo se trata de una estatua de mármol de 82 cm, datada entre los años 135 a 140 d.C y consiste en "un busto-retrato del emperador Adriano con traje militar, uno de los mejores que de él se conservan. A la altura del pecho se aprecia un relieve de la cabeza de la Gorgona Medusa, que a él gustaba de ostentar como significación de su origen divino"

Una representación similar encontramos entre los fondos del Museo Arqueológico 
Nacional español


En los Museos públicos de Mérida (Museo Nacional de Arte Romano), Tarragona (Museo Nacional Arqueológico de Tarragona y Yecla, Murcia (Museo Arqueológico de Yecla) encontramos otras cabezas del emperador itálico.

Mérida

Tarragona











Yecla

El busto de Yecla fue encontrado en 2015 en la villa romana de Los Torrejones y presenta un  estado de conservación muy bueno. Según la web del museo se trata de un “Busto de varón erigido sobre base o peana de sección cuadrada. Mantiene la cabeza ligeramente escorada hacia la izquierda; con el rostro barbado y el cabello rizado dispuesto en bandas onduladas, adquiriendo la zona de la frente un aspecto de aureola." Datan el busto en el año 135 d.C.

Este busto, datado en el año 129-139 d.C. se conserva en el Museo del Prado. Veamos qué dice la página web del museo al respecto: 
"Adriano tenía 41 años de edad cuando sucedió en 117 d.C. a Trajano, y gobernó hasta su muerte en 138 d.C. Según lo recuerda la Historia Augusta "fue de elevada talla, de elegante figura, con cabello cuidadosamente ondulado; llevaba barba para cubrir las cicatrices que poseía en su rostro de nacimiento, y mostraba una complexión robusta". De él se conservan más de 130 retratos, que pueden repartirse en distintos grupos tipológicos, no siempre susceptibles de ordenación temporal. La presente cabeza pertenece al grupo de Baias, compuesto por una veintena de réplicas (casi todas procedentes, como ésta, de Italia), y muestra al emperador grueso, como en las monedas del final de su vida. El busto es auténtico aunque muy restaurado, aparece semidesnudo, como alusión a un carácter heroico o divino, y contrasta con las inquietudes filosóficas y helenizantes de Adriano, que el mismo quiso resaltar con su barba y cabellera."

  Si el busto del Arqueológico sevillano medía 82 cm, éste mide 84, prácticamente igual. El Prado cuenta con otro busto del emperador: un Adriano heroizado, de 82 cm y de fecha estimada 136 d.C. y que representa un modelo iconográfico distinto.




   "La cabeza es antigua; el busto fue añadido en el siglo XVII. Adriano encargó al final de su vida esta imagen idealizada que dista de sus retratos anteriores de hombre maduro. Sabemos que, en esa misma fecha, hizo acuñar monedas de oro que le representaban con esa misma efigie juvenil y en el reverso imágenes que recuerdan a Rómulo, fundador de Roma, o a sus padres divinizados Trajano y Plotina. Próximo a la muerte y a la previsible divinización, Adriano quiso crearse una efigie heroica que se basase en una famosa escultura clásica: el Diomedes de Cresilas (siglo V a.C.): al fin y al cabo, Diomedes fue uno de los jefes aqueos que lucharon en Asia para conquistar Troya (Texto extractado de Elvira, M. A.; Schröeder, S.: Escultura clásica. Guía, Museo del Prado, 1999, p. 157; Schröeder, S.: modificaciones al texto original, 2014)." 

Si antes mostrábamos diversos retratos de Adriano depositados en museos públicos, ahora mostramos uno perteneciente a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, concretamente a la colección escultórica de Per Afán de Ribera, I Duque de Alcalá.  Debe exponerse en la casa Pilatos de Sevilla.



Tras la incautación del busto del emperador, con que abrimos este post, el Ayuntamiento de Écija pide a la Junta de Andalucía que se lo ceda para exponerlo. Écija expone, entre otros argumentos, la importancia que tendría para el Museo Histórico Municipal contar con el busto para potenciar el turismo.
       
Este museo se encuentra en el hermoso Palacio de Benamejí y cuenta con otra espectacular escultura romana, que se encontró precisamente en la localidad astigitana, que como es sabido era la antigua Astigi romana. Nos referimos a la portentosa Amazona herida que se expone en el museo.



En 2017, el Museo Arqueológico sevillano organizó la muestra “Adriano Metamorfosis” que tuvimos la oportunidad de contemplar. 



"El argumento de la muestra es la profunda conexión intelectual, política y vital entre el emperador Adriano y el imperio que tuvo que gobernar. Adriano fue un hombre de personalidad extraordinaria, cultivada en las filas del ejército, en las escuelas de Grecia, en la dura vida política romana y en la voluntad de viajar, conocer y transformar el mundo.Todo ello hizo de Adriano una persona capaz de oír los pulsos de las tierras sometidas a Roma, de hacer suyas esas corrientes vitales y culturales de los pueblos de las provincias y, finalmente, de convertirlas en romanas, en ecuménicas gracias a su determinación. El resultado de su gobierno fue la integración, bajo la unidad política de Roma, de las culturas que conformaban el Imperio, creándose así un mundo nuevo, nacido de aquella Metamorfosis."


Uno de los paneles de la muestra nos enseña el interminable discurrir viajero del emperador que le llevó desde Britania a Egipto. A la vez nos sirve para repasar la huella que dejó Adriano en el imperio y que se le reconoce con su nombre.
Así, por ejemplo, el muro de Adriano en las islas británicas; 




O la puerta de Adriano en Jerash (Jordania)  





O la puerta de Adriano en Antalya (Turquía)
Puerta


Por supuesto la puerta y la biblioteca de Adriano o ΑΔΡΙΑΝΟΣ en griego, en su querida Atenas.
     
Biblioteca
Y como es lógico, algunas de sus huellas en Roma: el templo de Adriano; la Villa Adriana en Tivoli; y el mausoleo de Adriano, hoy Castillo de San Ángelo. 

Villa Adriana
Templo

Mausoleo
Acabamos de ver la importante huella que dejó Adriano en todo el imperio, siendo las obras y monumentos conmemorativos expuestos no más que una pequeña muestra, ya que emprendió una gran tarea de obra pública.  En el Museo Municipal de Faro, en el Algarve portugués, que tuve la oportunidad de conocer, se expone un busto del emperador.
El busto está datado en la segunda década del siglo II D.C. y procede de la Villa de Milreu, en las cercanías de Faro. 
Vamos a desplazarnos a hora a Grecia, que ya hemos indicado era considerada por Adriano como su segunda patria. El emperador visitó hasta cinco veces Atenas. El Museo Arqueológico de esta ciudad nos muestra un busto del emperador.



















También en Atenas, pero en el Museo de la Acrópolis se expone esta cabeza-retrato del emperador.
 
Estas dos últimas obras tuve la oportunidad de verlas en Atenas en la muestra ΑΔΡΙΑΝΟΣ KAI AθHNA (Adriano y Atenas) en su Museo Arqueológico. 

Es ahora el momento de profundizar en la tipología del retrato del emperador Adriano. Siguiendo este documento del Instituto de Arte de Chicago podemos señalar que: 

Roma, Museos Capitolinos
"La imagen del emperador era omnipresente en la sociedad romana. Apareció en una variedad de formatos y tamaños, aunque hoy se conoce principalmente a través de retratos esculpidos en redondo, tallados en relieve producidos para edificios públicos monumentales y monedas. Los retratos imperiales sirvieron para diversos propósitos en una gama de cívicos, religiosos, domésticos, y contextos funerarios, lo que los convierte en una parte importante del paisaje visual. La cabeza del retrato funcionó como la encarnación de la presencia del emperador y, por lo tanto, se esperaba que transmitiera una poderosa semejanza que era claramente reconocible por los espectadores en todo el imperio, no solo durante su toda su vida, pero también después de su muerte, tras su apoteosis y posterior veneración en el culto imperial. (...)

Museo de Ostia Antica
El concepto del tipo de retrato ha sido durante mucho tiempo el principio organizador del estudio de las representaciones del emperador y su familia.Siguiendo esta metodología, las imágenes existentes de un personaje imperial se dividen en grupos que se cree que reflejan un prototipo común, ejemplos de que comparten características particulares asociadas con la iconografía del individuo, como la disposición de los mechones de cabello o rasgos faciales específicos. En general, se cree que estos prototipos se crearon en reconocimiento de eventos importantes en la vida del emperador. Presumiblemente fueron diseñados en Roma dentro del círculo imperial, aunque se ha sugerido que algunos fueron desarrollados por talleres competidores. La distribución de modelos puede haber sido controlada centralmente por la burocracia imperial, o los modelos pueden haber circulado de taller en taller a través del comercio privado de arte. (...)

Tirana, Museo Arqueológico
Al establecer la tipología de los retratos de un emperador, los estudiosos modernos se han centrado tradicionalmente en el peinado, particularmente con respecto a la disposición de los mechones delanteros.  Esos detalles podrían haber sido más fáciles de replicar para los escultores que los aspectos más finos de la fisonomía de un individuo, que , si se representa incorrectamente, podría haber obstaculizado el reconocimiento. Se consideran los rasgos faciales al identificar un tipo de retrato, aunque a veces en menor medida.  
Viena, Kunsthistoriches Museum
Los ejemplos de un tipo dado rara vez son idénticos entre sí y a menudo se entiende que se desvían en diversos grados de un prototipo que ahora falta. Las variaciones pueden atribuirse a numerosos factores, incluidos los gustos locales o regionales, los objetivos estéticos del patrón para el trabajo y la destreza técnica y la familiaridad del escultor con los tipos de retratos del emperador. En general, se acepta que los retratos producidos en Roma generalmente se adhieren más estrechamente a el prototipo que los realizados en las provincias, donde los artistas parecen haber tenido una mayor flexibilidad. Ciertamente, el antiguo espectador prestó menos atención que el erudito moderno a la disposición precisa del peinado o la representación de los rasgos faciales en un retrato dado.  Lo que importaba era que la semejanza oficial del emperador debía ser inmediatamente identificable.
Augusto de Prima Porta (Museos Vaticanos)
  Entre los emperadores romanos, solo Augusto (r. 27 a. C.-AD 14) está representado en más retratos sobrevivientes que Adriano, que se representa en aproximadamente 160 ejemplos de retratos esculpidos encontrados hasta la fecha. La apariencia de Adriano aparece con frecuencia no solo debido a su reinado prolongado, pero también debido a sus extensos viajes por todo el imperio, durante el cual las ciudades erigieron estatuas en honor a sus visitas.


Blog followinghadrian.com

La tipología del retrato de Adriano fue establecida en 1956 por Max Wegner, quien identificó seis tipos que representan al emperador, cada uno de los cuales lleva el nombre del hallazgo o la ubicación del ejemplo mejor conservado. A esta lista, se han agregado un tipo más.




Estos seis tipos tienen la siguiente denominación y vemos un ejemplo de cada uno de ellos. Para presentar esta información hemos seguido el blog followinghadrian.co
Stazione Termini                            
Museo Brtitánico, Londres







Vatikan Chiaramonti 392
Museos Vaticanos, Roma



Rollockenfrisur Terme 8618
Jerusalem, Museo de Israel








Panzer-Paludamentumbüste Baiae,
Roma, Palacio Colonna







Typus Panzerbüste Imperatori 32
Museo del Louvre (París)







Typus Paludamentumbüste Vatikan Busti 283
       Instituto de Arte de Chicago

Typus Tarragona
Museo Nacional de Arte Romano en Tarragona

La ubicación de cada retrato es uno de los tipos no es sencilla para los profanos. Vamos a ver un ejemplo concreto. Según el blog referido, el tipo “Rollockenfrisur” era un tipo popular en las provincias. El tipo se caracteriza por nueve rizos que enmarcan uniformemente la cara y se enrollan sobre si mismo en un movimiento hacia la izquierda.









Ya habíamos visto antes los ejemplos de Sevilla y Jerusalem  y ahora mostramos otro también del Museo Británico. 
Aprovechamos también el ejemplo del busto de Jerusalem, que está realizado en bronce, para indicar que solo se conservan tres retratos en bronce de Adriano. Además de éste, otro en el Museo Británico y un tercero del Louvre parisino. El londinense fue hallado... ¡en el Tamesis!

Londres
París








(Técnicamente el busto de Jerusalem es más estatua que retrato, aunque sólo se conserve la cabeza) Antes de acudir a la representación estatuaria del emperador, queremos hacer referencia al retrato de dos personas muy importantes en la vida de Adriano. Nos referimos a Antinoo y a Sabina. En el omnipresente Museo Británico se exponen juntas estos bustos que no fueron creados así: 

Adriano y Antinoo





Es sabido que Antinoo fue un esclavo del séquito del emperador con quien Adriano mantuvo explícitas relaciones amorosas. Aprovechemos también para mostrar -con un busto del Museo del Prado- a Sabina, esposa del emperador.

Dice el Museo Arqueológico de Sevilla que Sabina aunque solo haya pasado a la historia como consorte, su influencia fue determinante en el desarrollo de la política imperial y en el mantenimiento de una legitimidad dinástica que Adriano no poseía por linaje. Su matrimonio permitió el ascenso del clan familiar de los Aelios a la cúspide del imperio. 

Para conocer la representación estatuaria de Adriano vamos a seguir una publicación de la Universidad de Sevilla, elaborada a partir de la tesis doctoral del autor, actualmente profesor en la Universidad de Córdoba:

En el trabajo, el autor analiza las estatuas de ambos emperadores, tanto las estatuas de bulto redondo con cabeza como sin ella y las representaciones en relieve. Lo más llamativo, claro está, son las estatuas que conservan el rostro del emperador.

El autor autor cataloga las diferentes estatuas de los emperadores existentes en los diversos museos del mundo, distinguiendo tres tipos:






De la clasificación de Ojeda Nogales nos interesan las estatuas del modelo que él llama “tipo Diomedes”; las militares y las togadas. 
El tipo Diomedes deviene de esta estatua griega de arriba. En este tipo se encontrarían las siguientes estatuas:

Estatua que se conserva en el Museo de Pérgamo (Berlín)
Museo Arqueológico Theo Desplans Vaison-la-Romaine (Francia)

Museo Arqueológico de Antalya (Turquía)
En cuanto a las estatuas militares, las más numerosas, están:

Museo Arqueológico de Estambul (Turquía)











Museo Arqueológico de Olympia (Grecia)











Museo Cívico de Sessa Aurunca (Italia)











Museo Arqueológico de Antalya (Turquía)




Museo Arqueológico de Antalya (Turquía)



Museo Arqueológico de Thasos (Grecia)
Y por último una estatua togada: 

Museos Capitolinos (Roma)

Si acudiéramos a las estatuas que no han conservado el rostro, la nómina de estatuas de Adriano aumentaría considerablemente. Se sabe que corresponden a un personaje por el lugar en el que se encontraron y la información del entorno; por inscripciones en las bases de las estatuas; por responder a un modelo seriado. Vemos una que se conserva en el Museo Arqueológico de Sevilla. 


Y vamos a referirnos ahora a otra serie de estatuas relacionadas con Adriano de una u otra forma. En primer lugar este conjunto escultórico del Louvre parisino. El Dios Marte retrata a Adriano y Sabina su esposa tenía que se la imagen de Venus. Sin embargo fue sustituida por la de Lucilla, esposa del emperador Lucio Vero.
Esta otra representación de Adriano como Marte se encontraría en los Museos Capitolinos de Roma (y digo encontraría, ya que en la web oficial del Museo no aparece)













El blog followinghadrian nos presenta la siguiente estatua que estaría en el  Hampthon Court Palace (según el estudio anterior, no consta tal obra) 

y además se hace eco de una supuesta estatua de Adriano que subasta la casa Christie en New York (que tampoco consta inventariada).


Otra supuesta estatua de Adriano se exhibiría en el Ermitage de San Petersburgo. La estatua sí se expone en una sala de arte clásico del museo ruso, pero afirmar que representa a Adriano no parece sostenible.













Hemos visto antes que solo se conservaría una estatua togada de Adriano, pero hasta hace muy poco también se se consideraba como tal a esta otra estatua del Museo Británico. Con motivo de una reciente exposición, el Museo descubrió que la cabeza se había añadido al cuerpo sin corresponder.

















El descubrimiento es tan reciente que incluso en la exposición antes citada del Museo Arqueológico de Sevilla se exponía un panel de esa estatua togada.












Una lectura imprescindible sobre Adriano es la clásica novela histórica de Yourcenar

Nos despedimos con un retrato de Adriano que exhibe el Museo Metropolitano de Nueva York, lo que nos indica la importancia iconográfica de este emperador, con representaciones en museos y colecciones privadas de Europa, África, Asia y América.


Procedencia de las imágenes: del autor del blog; Museos Arqueológico Nacional, Museo Arqueológico de Sevilla, de Yecla, de Arte Romano de Mérida, de Arte de Tarragona; Museo del Prado; Museo Británico; Museo del Louvre; Museos Capitolinos; Instituto de Arte de Chicago; Museo Metropolitano de Nueva York; National Geographic España; wikipedia y blog followinghadrian.com.


martes, 28 de agosto de 2018

El palacio de Pedro I en ... Astudillo






El palacio de Pedro I en los Alcázares sevillanos es, seguramente, el edificio más llamativo de este conjunto Patrimonio de la Humanidad. Pero si viajamos por Castilla encontramos más palacios de Pedro I. La monarquía medieval española era itinerante por causas variadas (políticas, militares, económicas…) y el monarca que dio nombre a uno de los más espectaculares edificios mudéjares civiles, también dejó su huella en otras localidades castellano-leonesas como Tordesillas (Valladolid) o Astudillo (Palencia).

Ya, en su día, dedicamos una entrada al palacio de Pedro I en Tordesillas







Siguiendo el artículo “Los palacios de Pedro I. La arquitectura al  servicio del poder” de Antonio Almagro, en Anales de Historia del Arte, podemos profundizar en la génesis del palacio de Astudillo y  comparativamente con otros palacios del mismo monarca:


"En la villa palentina de Astudillo doña María de Padilla, a quien en su testamento D. Pedro reconoció como su legítima esposa, fundó un monasterio de monjas Clarisas en 13534. Como ocurrió en tantas ocasiones en Castilla, junto al convento se levantó un palacio o residencia que por su tipología y por la estrecha relación que la fundadora tuvo con el monarca, lo hemos considerado dentro de sus realizaciones 





Lo que se ha conservado de este palacio es bastante escaso y hay serias dudas sobre lo que llegó a edificarse del mismo. Apenas queda en pié la crujía septentrional que alojaba el salón principal de la residencia (Fig. 2). Junto a éste queda el zaguán y la portada exterior, sin duda lo más sobresaliente y significativo de todo el conjunto. La construcción se realizó en contacto con una primera residencia de aire más austero hoy conocida como Patio Castellano, edificio de tres crujías en torno a un patio adosado al lado occidental del convento. Todo parece indicar que se quiso dar una mayor prestancia a la residencia de quien era de facto la mujer del rey, dotándola de los pertinentes elementos simbólicos y protocolarios, como son una portada de cierta monumentalidad y unos salones de aparato, similares a los que había en los palacios reales."



El palacio como en Tordesillas se integra en un conjunto con el monasterio y el palacio de María de Padilla. De las webs del Ayuntamiento de Astudillo y de la Junta de Castilla y León hemos extraído una interesante galería fotográfica de este conjunto (en el que los vestigios del palacio de Pedro I son tan escasos como ya hemos señalado)













Retomando el artículo “Los palacios de Pedro I. La arquitectura al  servicio del poder”, volvemos ya a los palacios estrictamente y a sus antecedentes constructivos

"El reinado de Pedro I y la actividad constructiva que en torno a él tuvo lugar en el reino de Castilla representa un claro ejemplo del soporte que quiso dar a su proyecto político a través de un programa de construcciones de casas, palacios y alcázares reales que a lo largo de su reinado fue levantando y que culminarán en el gran proyecto del alcázar sevillano, síntesis de todos ellos y paradigma de un palacio real para un soberano que aspiraba a colocar a la monarquía por encima de cualquier otro poder o autoridad dentro del reino, en lo que constituye el modelo de los estados modernos que van surgiendo en Europa a partir de mediados del siglo XIII.
 
Palacio de Pedro I en Sevilla



La mayor parte de estos edificios responde a una disposición de planta muy parecida y que se organiza en torno a un patio rectangular con pórticos en todos sus lados. En cada lateral del patio hay una crujía ocupada por un salón de proporciones alargadas y con una alcoba en cada extremo de planta sensiblemente cuadrada. A los salones se accede por un arco desde la galería del patio y a las alcobas por puertas ubicadas en el centro de los testeros del salón. A ambos lados del arco de entrada al salón suele haber ventanas geminadas para la iluminación de éste. Sobre esta tipología genérica se producen variaciones ya que no todos los salones están acompañados de alcobas pues los espacios correspondientes a éstas pueden estar ocupados por los zaguanes o por otras dependencias o zonas de paso. Esta organización tiene sus raíces, sin duda, en la arquitectura andalusí en la que desde las construcciones de Madinat al-Zahra, tanto la presencia de patios como de  salones con alcobas o alhanías en sus extremos son característicos de cualquier residencia, tanto si se trata de un palacio como de una vivienda humilde. Sin embargo, la disposición de salones en los cuatro lados del patio parece, si no una creación cristiana, sí una tipología mucho más característica de los palacios castellanos que de los andalusíes, y lo mismo puede decirse de los patios con pórticos en sus cuatro lados. El precedente más antiguo conocido de esta disposición es indudablemente el llamado Patio de los Pilares de Madinat al-Zahra1, en donde aparecen salones en tres de los lados y pórticos en los cuatro. 

Medina Azahara

Sin embargo, no conocemos nexo de unión entre este modelo y los palacios castellanos que acabamos de mencionar de finales del siglo XIII, pues el modelo de casa o palacio andalusí posterior al siglo X suele consistir en un patio alargado con pórticos y salones en un lado o en dos lados enfrentados sin que hasta la construcción del Patio de los Leones de la Alhambra encontremos en residencias patios porticados en todo su perímetro. Por tanto, aunque esta tipología de los palacios castellanos deba considerarse de origen andalusí, pensamos que tuvo una evolución propia, adaptada sin duda a necesidades distintas de las que requería una vivienda dentro de la sociedad musulmana, lo mismo que se podría argumentar de la adaptación a otras condiciones climáticas, ya que mientras la presencia de pórticos únicamente delante de los salones respondería a una protección fundamentalmente contra el sol, el pórtico en todo el perímetro del patio podría estar respondiendo a otros condicionantes ambientales como la lluvia o el frío más propios de zonas septentrionales."

La Alhambra





El palacio sevillano de Pedro I supuso un paradigma constructivo que fue imitado (al menos su fachada) en numerosas ocasiones, sobre todo por familias nobles y en otras construcciones, no solo en Sevilla. Aquí mostramos los ejemplos del Palacio de los Marqueses de la Algaba o el antiguo Convento San Pedro Mártir y Madre de Dios de Toledo.



Palacio Marqueses de la Algaba, Sevilla

Convento Madre de Dios, Toledo

Por último, el historicista Pabellón Mudéjar de Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929 también bebe del palacio de Pedro I.



miércoles, 1 de agosto de 2018

Las capillas mudéjares de la Iglesia de la Magdalena



En esta entrada conoceremos las tres bóvedas mudéjares, dos octogonales y una circular de la iglesia de la Magdalena, aunque en sentido estricto no son de esta iglesia, sino de la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, adosada a la Magdalena.

Cuadro de Lucas Valdés de la iglesia de la Magdalena donde aparece el rey Fernando III


La collación de la Magdalena fue una de las que creó el rey Fernando III tras su conquista de Sevilla. La collación contó con su templo gótico-mudéjar como las restantes de la ciudad (Ver la entrada de nuestro blog)


Ahora bien, a diferencia de otros templos claramente reconocibles en sus esencias gótico-mudéjares, como Omnium Sanctórum; Santa Marina; San Marcos, etcétera, la actual Iglesia de la Magdalena nada tiene que ver con la primitiva iglesia medieval.






La primitiva iglesia de la Magdalena estaba situada en lo que hoy es la Plaza de la Magdalena y tras la destrucción de aquel templo en la invasión napoleónica, la parroquia se traslada a los restos del antiguo convento dominico de San Pablo. Esto convento también tiene una historia fundamental –incluso contradictoria- ya que fue la primera sede de la Inquisición y entre sus mismas paredes fue consagrado obispo de Chiapas el conocido Fray Bartolomé de las Casas, que se ha considerado manifiestamente indigenista. La fábrica de la iglesia actual es barroca, obra del genial Leonardo de Figueroa (San Luis; El Salvador; San Telmo…). 

La iglesia encierra un patrimonio pictórico y escultórico impresionante, encontrándonos con obras de Roque de Balduque; Jerónimo Hernández Martínez Montañés; Juan de Mesa  Francisco de Ocampo Pedro Roldán; Zurbarán; Lucas Valdés o Valdés Leal.






La capilla del Dulce Nombre de Jesús (marcada con el número 1), propiedad de la hermandad de la Quinta Angustia, junto con la cabecera de la iglesia y algunos pequeños elementos, son los únicos restos que quedan de la primitiva iglesia medieval del convento de San Pablo.




Siguiendo la web 
http://laquintaangustia.org/patrimonio/capilla/

"La actual capilla se compone de lo que fueron en origen tres capillas funerarias, construidas en el siglo XIV. Por lo tanto, es un espacio de una sola nave, cubierta por tres espléndidas bóvedas de lacería mudéjar sobre trompas. Posee pinturas de finales del siglo XIV. Aunque tiene entrada natural desde la parroquia por medio de una reja a los pies, también posee dos puertas al exterior, una pequeña en la cabecera y otra grande en el lateral, rematada en arco apuntado.




En el interior, todos sus muros están cubiertos por un alto alicatado de mosaicos con motivos de lacerías, algunos originales del siglo XIV. De sus paredes cuelgan nueve pinturas del excelente pintor Juan de Valdés Leal, que fueron realizadas en 1659 (…)
 Durante el mes de agosto de 2005 se acometió la primera fase de la restauración de las bóvedas mudéjares de la capilla, tocándole el turno a la que cubre el altar mayor y presbiterio. Fue sometida a una profunda limpieza, pues presentaba una capa de material que ocultaba los restos de policromía que tuvo en origen.


Durante el año 2009, se procede a la tercera y última fase de la restauración de las bóvedas de la capilla. La primera tal como se entra en el recinto, igualmente dirigida por el profesor Juan Abad Gutiérrez, quien también ha dirigido la limpieza y restauración del rosetón medieval de la capilla".




Como hemos dicho, esta capilla es la sede de la Hermandad de la Quinta Angustia. Esta hermandad tiene como titulares al Jesús del Descendimiento (atribuido a Pedro Roldán de 1659) y a la Virgen de la Quinta Angustia (Vicente Rodríguez-Caso, 1932).

Pues ya hemos visto, una interesante convivencia barroco-mudéjar, que expresa la importancia de ambas expresiones artísticas de la ciudad.